2005-03-09

Sin Telón I - Monja y Perro

La primer escena es en exteriores, por la mañana. Camino con Dina hacia la parada de colectivo. Los dos miramos atentos a una monja paseando a un perrito.

Uno de los dos dice: "No sabía que las monjas podían tener perros."
La monja contesta: "¡Pues claro que sí!"
No, la monja no contesta, sigue de largo y la conversación nunca llega a sus oídos porque sucede suficientes segundos en el futuro. El público sigue el camino de Dina y Eric, la monja sale de escena sin hablar.

- "Claro que pueden. Hay tanto que no pueden hacer... pero al menos un perro tienen que poder tener."
- "Por ahí no pueden tener un perro macho."
- "¡Sí, seguro pueden! ¿No podés imaginar un convento con criadero de animales? Necesitan los dos sexos."

No queda claro quién dice qué, y así es mejor. Pero frente al público hay que desambiguar de alguna manera la conversación.

...

- "Es gracioso el lugar que les toca a las monjas en la estructura clerical... son algo así como las porristas de los curas."