2005-02-16

Transformadas IV - Intermezzo Arte

Me detengo cerca del Hospital de Niños, me sorprende la nueva obra del artista del Graffiti que opera en la zona.

Es una serie de personajes, una especie de grupo de apóstoles Hip Hop. Cada uno tiene su propio segmento de pared, y un color que domina su sector. Hay un mago, un ninja, otro rodeado de pingüinos, uno que se llama "Jazz" y tiene un dragón, otro que está arriba de una moto y escribe en un diario con una pluma.

Cada iconografía viene acompañada del nombre del personaje, escrito en la salvajada de caligrafía que se estila en los graffiti. La solución en las páginas finales, cada nombre viene también aclarado en la parte superior de la obra, detalle sin el cual sería imposible de entender las vueltas de la vida que tomó cada letra.

Sigo ahí. Analizo cada dibujo. Me acuerdo de una vez que decidí copiar un dibujo del comic "Lone Wolf & Cub", y al repetir cada curva del original entendí mejor la técnica, la forma de reproducir el mundo del dibujante. Como esa forma budista de meditar en la que hay que copiar la pose de algún Buda estampado. Me fui a la mierda. Trato de entender el movimiento del aerosol sobre la pared, el enmascarado, el orden en que pintó cada cosa.

Y así es que me paseo, de lado a lado mirando la obra, como en un museo. Pero esquivando la mierda sobre la vereda. La ciudad mutada, la caquita no.

5 Comentarios:

Blogger Alex dijo...

Adoro los paredones donde los artistas del grafiti se expresan con esas formas tan peculiares.

Siempre me pregunto si lo harán con el permiso del dueño del lugar (en general lo vi en propiedades abandonadas o poco concurridas, depósitos, etc.) o si es un acto de bandalismo multicolor.

Como sea, me di cuenta que ni los dueños de los paredones donde se realiza el
trabajo, ni los pintores de los partidos políticos (esos que ponen 'MENEM VOLVE!'),
ni quienes pegan carteles con publicidades en las paredes, intentan eliminar o faltarle el respeto a ese tipo de obras.
Este detalle... me hace la ilusión de 'no todo está perdido'.

12:55 PM  
Anonymous Anónimo dijo...

Asi es

1:04 PM  
Blogger Ian-Ivy du Bois dijo...

anyway, llamenme nazi
pero asi como la caquitta deberia ir al tacho, los graffitis deberian ir a otros espacios
es arte y lo respeto, pèro una pintada en un muiuro esytta mal. sea la mas maravillosa expresioo pictorica o ese tediodso MENEM VOLVE

9:44 AM  
Blogger henry dijo...

Las artes que podemos encontrar en las vías del tren son particularmente flashiantes.

8:11 PM  
Blogger Razzmatazz dijo...

No es nazi, es tonta nomás.
El muro nació para faltarle el respeto, para treparlo, para saltarlo y también para pintarlo.
Por qué alguien que se le ocurrió que iba a hacer un edificio de color azul tiene que imponerle a los demás que la ciudad tiene que ser azul?
Tampoco usted habla de cuantos grafitis embellecieron o directamente le lavaron la cara al lugar. O la cantidad de veces que un grafiti levantó un lugar totalmente abandonado por la mirada de la gente. Sin ninguna dura, el grafiti cumple una función social.
Aclaro, hablo del grafiti que sale del parametro de "la mancha de rolando" y parecidos y tampoco de la pintada partidiaria o simil.

3:33 AM  

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