2005-10-17

Intermezzo: Un viaje en subte


El chabón de SubTV es lo más.

En la estación Florida del Subte B, saliendo temprano de lo de un cliente. En SubTV aparece el tipo este que habla de marketing, y que para mí es una cita imperdible. No me acuerdo cómo se llama. Donald Trump pauperizado.

Explica con pausas condescendientes, redondeando cada palabra:


Si viajaron, deben haber visto la publicidad. Hay un chico con...

...con la...

Gesticula haciendo una V acostada con sus dedos, que mueve de lado a lado frente a su boca.

...con...

En la tele los tiempos se estiran, y parece que no lo va a decir nunca. Está incómodo.

... leche en la boca. Y dice "GOT MILK?" o sea, que tome leche.

El subtitulado permanente de SubTV es más enfático, y pone:

¡Que tome leche!

Termina hablando de Popeye y las espinacas, y confirma: "Como siempre, nada es casual."

2005-10-05

Acto II - Más Nerdkids


Bubbleglam

La segunda vez que veríamos a Nerdkids sería en La Plata. Esta vez sólo Dina y yo.

- "No tiene sentido vivir tan cerca y no conocer La Plata."
- "No."
- "Debe estar bueno"
- "Sí."
- "Y está re bueno viajar para ir a ver a una banda. Es una de las ideas románticas del rock."
- "..."
- "Y Nerdkids es de La Plata, así que es el lugar más fácil para ir a verlos."
- "Sí."


[ El viaje duró de sábado a domingo, con viaje en micro, estadía en hotel y todas las comidas del caso (y más). ]

Llegamos al Centro Cultural Islas Malvinas bastante temprano. Entre los asientos, y alrededor de la mesa de venta de discos saludamos y conocimos casi accidentalmente al Sr. Mon, a Sole y a Aquiles (descripto anteriormente como un Wolverine que toca la Groovebox). Ese tipo de proximidad con la banda te arranca inmediatamente de la postura de niña groupie gritona con mochila a tono, para bien o para mal; pero la banda tiene varios años de experiencia, y el Sr. Mon es experto en ganar dominio de la audiencia: la cuarta pared no tardó en reconstruirse pocos segundos después de que empezaron a tocar.

¿Y qué estilo de música hacen? Le dijeron al Sí de Clarín: "Nosotros somos muy punks para el pop, pero para el hardcore somos maricones."

2005-10-04

Acto I - Nerdkids


Este es el tiempo de los chicos raros.

Al principio de la película "24-Hour Party People" nos muestran el histórico primer recital de los Sex Pistols en Manchester. La concurrencia era muy escasa, pero de entre esas personas el protagonista nos distingue a varias muy notables que esa noche habían coincidido en el mismo galpón. Me acordaba de esa escena a la noche, en La Trastienda. Tampoco eramos muchos, pero podía enumerar como en la sección de sociales de una imaginaria revista Caras del under porteño: entre otros estaban las voces de Baccarat (incluyendo a Vanesa ya embarcada en su proyecto solista), Jorge Porcel (hijo, infaltable concurrente de todo evento, saludando a todo el mundo), el artista conceptual Roberto Jacobi, Leandro Viernes (crooner "Alerta MTV" de Septiembre), y Fabián Jara (titánico caudillo del espacio radial rioplatense). También estabamos Dina, Gonz, Sil y yo, que no veo por qué no podríamos llegar a ganar en fama y celebridad (la situación sólo puede mejorar).

Habíamos ido a ver a "Ahora", que estuvo tan enérgico y glam-macanudo como siempre. Siguió Billordo, con un show innecesariamente larguísimo de tedio indie. Después subió Nerdkids al escenario.

Eramos de los pocos ahí que no conocían ya a Nerdkids, y nos agarró por sorpresa. Fue uno de esos casos en los que me alcanza con un solo show para tomarle gusto a la banda (hay antecentes notables en mi musicología: Los Visitantes, Baccarat y el mismo Ahora).

El Sr. Mon, cantaba "No tengo nariz, no tengo nariz" en clara referencia a su ascendencia animé. Sole cantaba "Fly me to the moon" en camisón.

Para cuando el ViewMaster(tm) gigante que bailaba se bajó del escenario ya estábamos tratando de comprar el CD.

2005-06-09

Regreso Ilustrado 2: Si esto es Chacarita entonces son las 6:30


Buenos Aires se despierta y no sabe qué hora es.

En la postal de toda ciudad con la que ilustraban los cuentos que leía cuando niño siempre había relojes en la ciudad. Sea en el frente del banco, en un poste en la plaza, en la iglesia... los habitantes aún de pueblos chicos podían saber la hora sin tener reloj, llamar al 113 o mirar en la tele. No es lo que pasa en Buenos Aires, donde no hay suficientes relojes públicos. No suficientes para mí, en todo caso.

Aquellas veces en las que quiero saber la hora sin preguntar y sin sacar la Palm de la mochila (la forma más inmediata de averiguar la hora que tengo) busco y busco en las alturas y en los interiores de los negocios, y es de festejo el día en que encuentro así la hora.

Lo que es seguro, y esto lo tengo en claro, es que no pretendo que el gobierno ponga relojes por todos lados. Prefiero que gasten la plata en otra cosa, y no digo cuál, pero otra cosa de las que hace más falta. Pretendería que los comerciantes pongan relojes grandotes adentro de sus locales, bares, bancos, pizzerías. ¿No le encuentran utilidad a que sus empleados o clientes sepan la hora? ¿Cómo es la cosa, si estás en un bar y sabés la hora exacta, te quedás más tiempo o menos tiempo que si no la sabés? Hay incluso locutorios y oficinas de correo que no tienen reloj. Pero en todo caso, los relojes son baratos... se consiguen grandotes berretones por no más de quince pesos.

El otro día, caminando un par de cuadras desde Cabildo y Juramento para adentro me encontré con que los comerciantes de Belgrano sí se preocupan por la hora. En una cuadra y media conté sin demasiado esfuerzo unos siete relojes adentro de negocios antes de cansarme del ejercicio y determinar que algo raro hay detrás de todo esto.

2005-06-02

Regreso Ilustrado 1: Aguas Mayormente Inodoras


Caminando y leyendo

En algún momento hace muchos años mi tiempo para sentarme a leer desapareció. Decidí entonces aprovechar la pericia desarrollada cuando niño: mi abuela me llevaba a buscar el último número de Billiken al puesto de diarios y yo lo leía por la calle volviendo a su casa. Desde entonces leí una gran variedad de cosas "en movimiento", novelas, libros de rol, libros de no-ficción (libro "de realidad", serán) y textos.

Hoy día cargo por las calles un voluminoso volumen (¡traicionera redundancia!) titulado "Finanzas", de Bodie y Merton, del que espero recibir la iluminación monetaria (el Buda Financiero) o buena parte de ella. Con sus primeras 77 páginas el libro ya me abrió varias ventanas desde las que observar a la temeraria "Mente Empresarial", un mapa de continentes ocultos. En su secreto mantienen viva a la realidad como la conocemos.

Por la calle libro bajo el brazo, giro en la peligrosa esquina de Gallardo y Corrientes, y a la habitual pericia necesaria para navegar esa intersección se suma el obstáculo promocional: Hola ¿no querés probar agua Cepita saborizada?

¿Agua Cepita saborizada? ¿A diferencia del agua Cepita no-saborizada decís?

"El del agua saborizada es uno de los últimos grandes negocios inventados, y Cepita no se quiere quedar afuera." el tipo ese del subte que habla de Marketing es mi héroe... quiero ir a cenar con él y que me cuente anécdotas toda la noche.

Cepita finalmente encontró la manera de diluir el jugo a niveles absurdos y que la gente siga pagando casi lo mismo por él.

2005-03-29

Sin Telón II - Regreso a los escenarios

Apenas poco más que una semana atrás volví a ser un groupie de Baccarat en el exilio (exiliado en el Anonimato). La cosa con el fuego en la capital estaba jodida, y los incendios se sucedían en los lugares más inesperados. En materia de seguridad un recital de Baccarat no puede ser tomado a la ligera, no cuando las bellas Vanesa y Adriana habían estado jugando con peligrosas estrellitas navideñas pirotécnicas (o pirotrágicas?) en el show del 18 de diciembre.

Desde el principio del año la cartelera de espectáculos en la capital fue bastante pobre. No tanto en costas más ignífugas donde los índices de combustión de textiles, cartones corrugados y telgopores se mantenían en sus niveles históricos. De la poca oferta, un lugar con propuestas interesantes fue El Club del Vino, que durante todo el verano ofreció interesantes recitales de Me Darás Mil Hijos y Baccarat.

"No ¿sabés qué? no estamos tomando reservas todavía porque no sabemos si se va a hacer. Llamá el mismo viernes."

"¿Sabías?. No va a haber espectáculos durante todo Enero"

"Llamá a partir del jueves."

"No, se canceló para esta semana. Pasa para la que viene, con suerte."

"No va a haber espectáculos en Febrero."

"Esta semana no se hace, esperemos que la próxima sí."

El Club del Vino mantuvo una oferta (la palabra clave es "oferta", ergo las negritas) interesante durante todo el verano. Dejando de lado el respeto que tengo por ese espacio artístico, creo que en plan de programar propuestas ficticias bien podrían haber anunciado recitales más espectaculares... un unplugged económico de Lenny Kravitz, Paella-Show con Elton John, catch entre los hermanos Gallagher de Oasis, o el reencuentro de los Beatles (vivos y muertos).

Otra propuesta de matices ficticios anunciada en estos días es un recital del grupo Callejeros a beneficio de sus víctimas.

2005-03-09

Sin Telón I - Monja y Perro

La primer escena es en exteriores, por la mañana. Camino con Dina hacia la parada de colectivo. Los dos miramos atentos a una monja paseando a un perrito.

Uno de los dos dice: "No sabía que las monjas podían tener perros."
La monja contesta: "¡Pues claro que sí!"
No, la monja no contesta, sigue de largo y la conversación nunca llega a sus oídos porque sucede suficientes segundos en el futuro. El público sigue el camino de Dina y Eric, la monja sale de escena sin hablar.

- "Claro que pueden. Hay tanto que no pueden hacer... pero al menos un perro tienen que poder tener."
- "Por ahí no pueden tener un perro macho."
- "¡Sí, seguro pueden! ¿No podés imaginar un convento con criadero de animales? Necesitan los dos sexos."

No queda claro quién dice qué, y así es mejor. Pero frente al público hay que desambiguar de alguna manera la conversación.

...

- "Es gracioso el lugar que les toca a las monjas en la estructura clerical... son algo así como las porristas de los curas."